Sopa de guisantes con albóndigas de sémola: ¡La sopa favorita desde el jardín de infancia, que encanta tanto a niños como a adultos!

El aroma de las verduras frescas, los guisantes tiernos y las esponjosas albóndigas de sémola puede convertir un almuerzo común en un verdadero festín casero. La sopa de guisantes con albóndigas de sémola es una de las recetas clásicas que han sido apreciadas por generaciones enteras . Es ligera, nutritiva, rica en vitaminas y, a la vez, lo suficientemente sustanciosa como para satisfacer a toda la familia. Gracias a sus ingredientes sencillos, se prepara sin esfuerzo y el resultado deleitará a cualquier amante de la cocina casera tradicional.

¿Por qué hacer sopa de guisantes?
Los guisantes verdes contienen mucha fibra, proteína vegetal, vitaminas del grupo B, vitamina C y minerales . Combinados con tubérculos, se obtiene una sopa deliciosa, fácil de digerir y muy saciante. Las albóndigas de sémola le darán suavidad y la convertirán en un plato principal completo.

¿Cómo preparar sopa de guisantes con albóndigas de sémola?

Ingredientes:
Sopa:
500 g de guisantes verdes (frescos o congelados)
2 zanahorias
1 perejil
1 cebolla grande
1 manojo de perejil fresco
1 cucharadita de pimentón dulce molido
100 ml de aceite vegetal
2 litros de agua
sal al gusto
pimienta negra recién molida al gusto
Bolitas de sémola:
1 huevo
3 cucharadas colmadas de sémola para bebés
una pizca de sal
Procedimiento de preparación:

 

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