La belleza del boniato reside en su dulzura natural y su textura cremosa, la cual funciona a la perfección tanto en platos dulces como salados.
Hervido (Ideal para purés): Pela el boniato y córtalo en cubos. Sumérgelos en agua con una pizca de sal y déjalos hervir durante 15-20 minutos hasta que estén tiernos.
Al Horno (Asado): ¡La mejor forma para resaltar su dulzor! Precalienta el horno a 200°C. Pincha el boniato entero con un tenedor, envuélvelo en papel de aluminio y hornéalo durante 45-60 minutos (dependiendo del tamaño).
En cubos o bastones al horno: Puedes cortarlo de esta manera, mezclarlo con un poco de aceite de oliva y sal, y hornearlo durante 25-30 minutos.
Corta el boniato en forma de bastones.
Mézclalos en un bol con aceite de oliva, pimentón, ajo en polvo, sal y pimienta.
Hornea a 200°C durante 20-25 minutos, asegurándote de darles la vuelta a mitad de tiempo. ¡Quedan perfectos para acompañar con salsas como guacamole o salsa de yogur!